Delimitación en áreas de isocontaminación en Cali y Medellín utilizando líquenes como bioindicadores
Main Article Content
Abstract
El problema de la contaminación atmosférica en los países desarrollados aparece en la época de la revolución industrial, mientras que, en los países subdesarrollados, data apenas de los últimos veinte años como consecuencia del crecimiento de las ciudades y de la instalación de centros industriales.
Con el fin de dar aplicación a las normas sobre contaminación, es preciso cuantificar el gradiente de impactos ambientales tomando como base los niveles críticos de las emisiones, cuyo seguimiento normalmente se lleva a cabo en los efluentes y en el medio ambiente mismo. Para el caso de la contaminación atmosférica, las mediciones se hacen primordialmente en los centros urbanos, donde se concentra el mayor número de industrias, parque automotor e índices de población. Dichas mediciones son escasas o no existen para la mayor parte del territorio colombiano. Es así como en las conclusiones de Mejía et al (1982) sobre contaminantes atmosféricos, se pone de relieve "la gran incertidumbre de la información básica" que necesariamente restringe las discusiones al respecto. Las razones de este desconocimiento, se debe principalmente a los altos costos de los muestreos físico-químicos, a la falta de recursos técnicos y de personal calificado. Aun así, la realización de un programa de monitoría es esencial para la protección del Medio Ambiente.
A partir de 1866, cuando Nylander observó que la ausencia de líquenes en los alrededores de los Jardines de Luxemburgo se debía a la contaminación del aire originada por las fábricas vecinas, se han realizado cientos de trabajos que han demostrado el carácter "bioindicador" de estos organismos, principalmente cuando se desea detectar cambios progresivos o repentinos del medio ambiente. En estos casos, la medición directa o apreciación del factor o factores indicados resulta más costosa y complicada que la observación o cuantificación del indicador. Los registros físico-Químicos son, no obstante, la base legal para la reglamentación, aunque las mediciones con receptores biológicos proveen el eslabón necesario entre depositación y efecto, elemento crítico para la decisión de políticas de control.